Un modelo de negocio es un plan inicial en el que se recogen los aspectos clave de todos los ámbitos de tu empresa, como la definición y el posicionamiento del producto o servicio, cómo lo vas a lanzar al mercado, la definición de tus potenciales clientes o las formas de financiación, entre muchos otros.

En definitiva, un modelo de negocio recoge la estrategia a seguir por una empresa para generar beneficios con una perspectiva integrada de todas sus áreas.

En tu modelo de negocio debes plasmar qué vas a ofrecer, cómo vas a hacerlo y, sobre todo, cómo vas a potenciar su valor y transformarlo en ingresos. En este artículo vamos a desengranar a fondo este concepto:
  • Descubre las claves de los modelos de negocio que han triunfado.
  • Aprende a implementar un modelo de negocio.
  • Familiarízate con los tipos de modelo de negocio más exitosos.
  • Materializa tu proyecto o da un giro de 180º a tu concepto empresarial con nuestros ejemplos.

¡Sigue leyendo hasta el final!

4 claves de los modelos de negocio exitosos (¡y ejemplos!)

El concepto de modelo de negocio ha evolucionado mucho, va más allá de lo que es un plan de negocios o una mera estrategia para captar ingresos y, si hay algo que ha cobrado especial importancia es… ¡Que el foco debe estar apuntando siempre a las necesidades de tus clientes o usuarios! Este factor determina el éxito entre un modelo de negocio exitoso y uno que está destinado al fracaso.

Un modelo de negocio TOP cumple las siguientes claves o características:

1. Es innovador (sin límites): busca soluciones únicas para necesidades específicas. Un modelo de negocio innovador reformula conceptos y rediseña procesos. El gigante Google nos ofrece su principal servicio de forma gratuita: información a todo lo que buscamos. Wallapop pone en contacto a comprador y vendedor en un entorno C2C para la compra-venta de artículos de segunda mano.

2. Es rentable: busca la eficiencia en todas las áreas del negocio. Por ejemplo, en el modelo de negocio de Zara la fabricación y diseño de las prendas se realiza constantemente y en función de la demanda, por eso no acumulan existencias. Sin embargo, en negocios similares tardan muchísimos meses entre la planificación, el diseño, la fabricación y su posterior distribución. Aliexpress, por ejemplo, ofrece productos de empresas y particulares como mero intermediario.

3. Es escalable: es extrapolable, está preparado para empresas, startups o proyectos con grandes perspectivas de crecimiento y ofrece ciertas garantías de que la empresa “no morirá de éxito” ni aumentarán sus costes de forma sobrehumana. ¿Un ejemplo brutal de estos modelos de negocio? Los Software As A Service, plataformas como Netflix, Spotify o Gmail.

4. Es medible: está última característica es cosecha propia, ¡pero a ver quién nos niega que “Lo que no se mide no se puede mejorar”! Es indispensable que cualquier modelo de negocio tenga KPIs e indicadores de rendimiento clave en todas las áreas para poder evaluar y dar seguimiento, implementar las mejoras correspondientes y ser sostenible en el tiempo.

Cómo hacer y redactar un modelo de negocio

Pasos previos que tienes que tener en cuenta al redactar tu modelo de negocio:

Hacer un modelo de negocio
  • Conoce las necesidades de tus clientes: orientación y mejora continua en base a lo que el mercado demanda.
  • Investiga el mercado y tu competencia: y cómo puedes sacarle provecho. Qué funciona en logística, marketing, ventas… ¡y cómo aplicarlo!
  • Introspección: sé consciente de tus recursos y de cómo vas a repartirlos para poner en marcha tu proyecto.
  • Potencia tu propuesta de valor: qué es lo que te va a hacer destacar.
  • Desarrolla tu idea: y ten en cuenta que evolucionará. No te ancles en una idea fija, analiza el mercado y ajústala. Siempre se puede mejorar.
  • Prueba-error y mejora continua: sigue la metodología lean startup. No lances todo ni esperes a que esté todo desarrollado al 100%. Testea, comprueba qué funciona y cómo potenciarlo. Elimina lo que no funciona y, sobre todo, ahorra recursos.
Es importante que, antes de redactar tu modelo de negocio, analices bien las dimensiones de tu idea o proyecto. Puedes ayudarte de los modelos de negocio más exitosos que analizaremos en el siguiente punto e incluso darles forma y adaptarlos a tu proyecto para hacerlos propios, tal y como han hecho empresas como Skype, Amazon, Inditex o Netflix.

Cuando hayas esbozado tu modelo de negocio tienes que afrontar un aspecto clave: la validación de tu idea. 

Javier Megías, experto en creación de empresas y modelos de negocio, en un artículo para la Revista Emprendedores señala que hay 2 hipótesis que debes validar:

1. ¿Tiene tu idea tiene valor para el público al que te diriges? Confirma que es realmente útil y cubre alguna necesidad: habla con tus potenciales clientes, entrevístales o haz grupos de enfoque para extraer información.

2. ¿Están tus futuros clientes dispuestos a pagar por disfrutar de tu producto o servicio? Pregunta, lánzalo al mercado… Haz un testeo para averiguar la respuesta y, por supuesto, cuánto es el valor que le atribuyen.

Tipos de modelos de negocio

1. Saas o de nube (Software as a service)

Un Saas o Software como servicio es un modelo de negocio que permite a los usuarios disfrutar y acceder a tu servicio en internet y ellos no tienen que encargarse de nada: ni del mantenimiento del servicio, ni del hosting, ni del soporte. De hecho, es el proovedor del software el que se encarga de ello. Los usuarios únicamente tienen que suscribirse o registrarse y acceden al servicio online o a través de su aplicación.

No siempre son de pago, pero la modalidad más común es el pago por usuario y mes. También existen diferencias de pago en función del uso que se hace del software: básico, avanzado o premium, son las más utilizadas por ejemplo.

Ejemplos: Semrush, Mailchimp, Gmail o Netflix.

2. Paas o Platform as a service

Un Paas o Plataforma como servicio es un modelo de negocio que permite a los usuarios disfrutar y acceder a una plataforma o entorno en internet en el que pueden gestionar y desarrollar sus aplicaciones en el momento en el que se abonen. ¿Qué quiere decir esto?

Es el proveedor el que se encarga del funcionamiento y seguridad del sistema, por lo que permite a las empresas utilizar herramientas y aplicaciones ya creadas y pueden adaptarlas a su negocio, lo que supone un ahorro considerable. Las Paas más comunes son para la gestión de bases de datos, sistemas de ventas, sistemas operativos de negocio, etc.

Ejemplos: Amazon, Salesforce, Microsoft, IBM.

3. Freemium

En este modelo de negocio la mayoría de los usuarios pueden gozar del servicio gratis por tiempo ilimitado, pero… ¿Cómo se sustenta?

¡Con planes prémium! Sí, un pequeño porcentaje de los usuarios prefiere pagar por dicho servicio para tener más funcionalidades y su versión más completa. Para entendernos mejor, algunos usuarios deciden pagar por el producto sin limitaciones aún teniendo la opción de usarlo de forma gratuita. De esta manera, es posible que el negocio ofrezca el servicio a ambos tipos de usuarios.

Ejemplos: Spotify, LinkedIn, Dropbox o LinkedIn.

4. Bait & Hook o cebo y anzuelo

Este modelo de negocio es muy interesante si tu producto o servicio tiene una parte complementaria. Por ejemplo las impresoras, que solo funcionan si tienen tinta o las video-consolas, que para disfrutarlas es necesario disponer de algún juego. La clave de este modelo de negocio es abaratar el producto principal (que se percibe como más valioso) para atraer ventas y, después, rentabilizar esta bajada de precio a través del producto complementario (la tinta de la impresora o los vídeojuegos).

Ejemplos: Las redes de telefonía móvil que te regalan un teléfono a cambio de una tarifa o permanencia, las impresoras o los vídeojuegos.

5. Modelo de negocio de franquicias y licencias

Este modelo de negocio es muy común y permite que un emprendedor lance al mercado un negocio o abra un establecimiento de una firma que ya está en funcionamiento. Es decir, a cambio de unos royalties, una empresa exitosa y que es reconocible, concede a un emprendedor los derechos de uso de su imagen, sus productos y la disposición de su establecimiento para que lo abra en una zona geográfica donde no está presente. Por un lado, el emprendedor cuenta con el apoyo y el reconocimiento de la enseña y, por el lado de la empresa franquiciadora, este acuerdo le permite ganar visibilidad, crecer y expandirse a otras zonas geográficas.

Ejemplos: McDonald’s, Starbucks, Panishop o Coco Room.