¿Quieres crear una estrategia exitosa? ¡Tienes que conocer lo que un embudo de marketing puede ayudar a tu marca! Para alcanzar un objetivo de manera precisa y completa es necesario organizar la actividad que llevamos a cabo y maximizar las acciones que ponemos en marcha.

El embudo o funnel es un modelo de marketing que tiene diferentes fases estructuradas para alcanzar diferentes objetivos. Nos ayuda a planificar nuestro sistema de atracción de clientes. Algunos embudos están centrados en la parte del marketing que se ocupa de generar leads cualificados, otros están más enfocados a la parte comercial que trata de generar ventas.

En ONiAd proponemos un embudo de marketing global que atienda tanto a la consecución de leads cualificados como a la consolidación de nuestra fuerza de actuación en el sector en el que operamos. Solo así, con una metodología de marketing completa conseguiremos el fin último de toda empresa o profesional: despertar la confianza de nuestro público y tener fieles seguidores y embajadores de nuestra marca.

aprende marketing embudo

Fase 1 del embudo de marketing: descubrimiento

Todo proceso de marketing comienza cuando los usuarios descubren que nuestra marca existe. Quizá todavía no saben dónde está posicionada, pero ya sabe a qué segmento del mercado se dirige, qué es lo que ofrece con su actividad.

Fase 2 del embudo de marketing: interés

El interés de un usuario por nuestro producto o servicio puede producirse de forma natural o inducida.

  • El contenido que difundamos en nuestra página web sobre nuestros servicios, en nuestro blog o en redes sociales funcionan como reflejo y altavoz de lo que somos. Los usuarios pueden indagar sobre nuestra marca e interesarse por ella.
  • De forma automatizada, podemos despertar ese interés en los potenciales usuarios. Por ejemplo, mediante cookies, retargeting o CTAs.

Fase 3 del embudo de marketing: consideración

Se produce cuando un usuario pasa de estar interesado por nuestra marca a considerarla como una opción real de compra. ¿Qué es lo que nos puede ayudar en este tramo del embudo? El lead nurturing, o lo que es lo mismo en castellano, la nutrición de leads. Esta técnica se ocupa de educar o madurar las oportunidades de negocio. Se trata de una fase clave en el proceso de venta.

Lo natural, lógico y más beneficioso para nuestra actividad es ir alimentando el valor de nuestra marca a medida que conducimos al usuario por las distintas etapas del funnel. Debemos dosificar contenidos para despertar poco a poco la confianza y emoción del usuario en la relación con nuestra firma o empresa.

marketing-embudo-consideracion

Fase 4 del embudo de marketing: intención de compra

Si nuestras acciones en la etapa de Interés / consideración son eficaces, llegaremos con éxito a la fase de intención de compra. La intención refleja la preferencia del usuario por nuestro producto o servicio por encima de las opciones que propone la competencia. Aunque hay que tener presente que no toda la intención se traduce en compra. Precisamente, es el objetivo en el que debemos trabajar: conseguir que el máximo porcentaje de intención se acabe convirtiendo en compra.

Podemos lograrlo optimizando el customer journey, es decir, el camino que recorre el usuario en nuestra web, de forma que influyamos positivamente el proceso de toma de decisión. Así, lo conducimos a la última fase de la primera parte del embudo.

Fase 5 del embudo de marketing: conversión

El paso de intención a consumo es la conversión. Supone la activación del cliente. La elección de nuestra marca frente a las firmas que configuran nuestra competencia culmina con el consumo. El usuario escoge y compra nuestro producto o servicio y nos genera una venta. Ha tomado la decisión y pasa a la acción.

Cuando logramos que el cliente compre lo que ofertamos o disfrute el servicio que comercializamos no debemos pensar que nuestro trabajo en marketing ha terminado. Al revés, se abre un nuevo tramo del embudo que adquiere una influencia profunda para nuestra imagen de marca y expansión comercial: nuestros prescriptores de marca.

Clientes fieles, fans, enamorados de la marca. Llámalos como quieras y dales una posición de peso en tu estrategia. Hacer que un cliente no solo te compre, sino que repita y tenga una confianza plena en ti es todo un arte del marketing y la comunicación.

Fase 6 del embudo de marketing: fidelización

Radica en la retención de la persona en nuestra estructura comercial y emocional. Un cliente fiel es aquel que tiene tu marca posicionada en un lugar preferente en el nicho en el que trabajas y que te escoge cada vez que necesita o desea un producto o servicio de los que tú ofreces.  De nuevo, esta repetición de compra puede producirse por su interés en repetir experiencia contigo o por la inducción que puedes desarrollar a través de marketing automatizado.

marketing-embudo-fidelizacion-retargeting

¿Conoces el retargeting? Para ser gráficos, en ONiAd siempre los definimos como “los anuncios que te persiguen”.

Si queremos ajustarnos a una definición mucho más formal el retargeting, también llamado remarketing, es una técnica de marketing digital que consiste en impactar con publicidad a usuarios que previamente hayan interactuado con nosotros. Ya sea mediante la visita de nuestro sitio web, la apertura de un email o simplemente por haber hecho clic en algún enlace nuestro en la red, por ejemplo en un foro.

Esta técnica puede jugar a nuestro favor tanto en el proceso de decisión (en el que el usuario abandona la consideración para transformarla en compra) y en el proceso de fidelización y repetición de compra.

¿Hay algo mejor que un cliente fiel? Sí, un cliente que actúa como prescriptor de nuestra actividad. El último tramo de la segunda parte del embudo.

 

Fase 7 del embudo de marketing: recomendación

Cuando un usuario nos escoge y repite, ha generado un vínculo de confianza con nosotros. Esa confianza se traduce en una vía de publicidad muy poderosa: la voz de una persona que ha consumido nuestro producto o servicio, a la que le hemos gustado y lo cuenta.

La recomendación personal tiene un valor incalculable para nuestra marca. Es una vía que puede interceder en las distintas fases del embudo durante el camino de otros usuarios en relación a nuestro producto. Un usuario satisfecho y fiel puede con su recomendación hacer que otros nos descubran o se decidan a comprar si ya nos conocían.

¿Alguna vez has ido a un restaurante porque te lo ha recomendado un amigo al que le encanta ir a ese sitio? ¿Nunca has dudado entre dos opciones y finalmente has comprado aquella que a algún familiar o conocido sabes que le ha funcionado? Es el poder de la recomendación. Esas personas han actuado de catalizador en las fases de descubrimiento y conversión. Sin que ello suponga un coste económico para nosotros: es el valor de una buena experiencia de compra.

Cuando un usuario nos escoge y repite, ha generado un vínculo de confianza con nosotros. Esa confianza se traduce en una vía de publicidad muy poderosa: la voz de una persona que ha consumido nuestro producto o servicio, a la que le hemos gustado y lo cuenta.

La recomendación personal tiene un valor incalculable para nuestra marca. Es una vía que puede interceder en las distintas fases del embudo durante el camino de otros usuarios en relación a nuestro producto. Un usuario satisfecho y fiel puede con su recomendación hacer que otros nos descubran o se decidan a comprar si ya nos conocían.

¿Alguna vez has ido a un restaurante porque te lo ha recomendado un amigo al que le encanta ir a ese sitio? ¿Nunca has dudado entre dos opciones y finalmente has comprado aquella que a algún familiar o conocido sabes que le ha funcionado? Es el poder de la recomendación. Esas personas han actuado de catalizador en las fases de descubrimiento y conversión. Sin que ello suponga un coste económico para nosotros: es el valor de una buena experiencia de compra.

¿Sabes qué es una lovemark? Es aquella marca capaz de enamorar al usuario y retenerlo. Supone llevar el estado de recomendación al máximo, de forma que consolide una relación duradera y de confianza mutua.

En este estado, la conexión del usuario con la marca es más intensa, la credibilidad de marca es más potente, de tal modo que las acciones de marketing que lancemos para promover una nueva compra tendrán una tasa de efectividad mucho más elevada.

marketing-embudo-fidelizacion-recomendacion-lovemark

No quiere decir que debamos acomodarnos y que cualquier llamada a la acción valga. Quiere decir que ya contamos con el poso de la confianza del usuario, lo que nos permitirá despertar su interés de otras formas. A medida que avanzamos en el embudo debemos ser más perfeccionistas y creativos: el usuario ya no se mueve únicamente por necesidades, sino que las sensaciones cobran más peso. Los argumentos de compra dan paso a las emociones.