¿Trabajas para dar a conocer tu marca? La fase del descubrimiento en el embudo de marketing es una etapa en la que no debemos dejar de trabajar, pues siempre tendremos usuarios potenciales a los que mostrar nuestra actividad. Es la parte superior del embudo o funnel de marketing a través de la que nuevos o potenciales clientes conocen por primera vez nuestra existencia.

Información ganada, pagada, propia y compartida. ¿Sabes cómo integrar las diferentes tipologías de fuente en los distintos peldaños del embudo? Te hablamos de la integración de contenido en este post sobre el modelo POEM (paid, owned y earned media). Si conoces el concepto, es fácil aplicarlo a las distintas acciones que lleves a cabo en cada una de las fases del embudo de marketing.

El descubrimiento es un acontecimiento que hay que trabajar con especial cariño, y es que solo hay una única ocasión para dar una buena primera impresión. La información que demos y las sensaciones que despertemos en esta primera toma de contacto son fundamentales: no olvidemos que es el principio de una relación. Dependiendo de nuestro tipo de negocio será una relación corta, en otros será más larga y en otros quizá esté enfocada a repetir esa relación en el tiempo. Así que lo que dices, cómo y dónde lo dices, importa.

Con este primer paso del embudo estamos comenzando la construcción de nuestra Brand Awareness o lo que es lo mismo: consciencia de marca. Lograr tener una buena consciencia por parte del usuario significa tener notoriedad positiva: se produce cuando las personas recuerdan bien tu marca, la tienen correctamente posicionada en su mente y bien diferenciada en el mercado.

El paid media en la fase de descubrimiento

Podemos darnos a conocer mediante el paid media: es decir, el usuario nos descubre mediante la inversión en contenido. Este tipo de información la forman los espacios publicitarios por los que hemos pagado: anuncios en redes sociales, publicidad tradicional, publirreportajes en medios o banners en medios especializados.

Cuanto más afinemos en la segmentación e impacto de estas piezas publicitarias mejor será la conversión. La publicidad on line nos permite diseñar campañas específicas para nuestros usuarios ideales y medir el impacto que han tenido.

Y es que, aunque siempre es positivo expandir nuestra imagen de marca de manera global, cuanto más cualificados sean los leads que entren en la primera fase del embudo, más posibilidades tendremos de que se conviertan en clientes reales. La geolocalización, segmentación por intereses, gustos o nivel socioeconómico son algunos de los criterios que pueden ayudar a que nos enfoquemos mejor a nuestro target.

El owned media en la fase de descubrimiento

Otra de las vías a través de la que nos conocen los usuarios potenciales es el contenido corporativo propio (owned media). Con él, tenemos el control acerca de la información que damos sobre quiénes somos, qué nos preocupa, cuáles son nuestros productos o cómo mejoramos el mundo. Con los medios propios tenemos el poder de buscar las palabras que nos definan, el nombre de nuestros productos o el desarrollo de nuestro argumentario de marca.

¿Cómo quieres que te perciban cuando te descubren? ¡Mide tus palabras y tu imagen, tienes el poder de convencer y conmover con ellas! Tu definición en tu página web, el vestuario de tu equipo en punto de venta, el discurso de marca, la organización cuidada en un evento… todo comunica y atrae con mayor o menor fuerza al embudo.

Earned media en la fase de descubrimiento

Este tipo de medio tiene mucha fuerza y credibilidad en todo el transcurso del embudo. A medida que una empresa hace las cosas bien, medios de comunicación, organizaciones y personas comienzan a hablar de ella de manera espontánea. Es una vía natural que lleva a descubrir nuestra marca. Puede ser desde un reportaje en un periódico, una mención en un blog o un comentario de uno de nuestros amigos.

Shared media en la fase de descubrimiento

Las interacciones y participación en medios sociales también son una fuente de descubrimiento: son muchas las personas que comparten en sus perfiles un contenido escrito en tu blog o un artículo publicado en un medio. También hay personas que difunden sus opiniones o conversan en redes sociales sobre tu marca y la actividad que llevas a cabo bajo tu sello.

La interacción de contenido

Como vimos en el post sobre el modelo POEM, existen interacciones entre los distintos tipos de contenido, por lo que podemos reflexionar acerca de nuestra estrategia y decidir cómo impactar con estas interacciones para dirigir al descubrimiento. El contenido paid se relaciona con el owned y a su vez este con el earned.

El primero (combinación pagado/ganado) se refiere, por ejemplo, a la colaboración pagada con figuras influyentes. Con un contenido de calidad y una figura que tenga tirón en el target en el que queremos impactar lograremos captar leads de gran valor para nuestro embudo.

La relación entre el propio y el ganado comprende, entre otras, acciones conjuntas con terceras marcas. En este tipo de acciones en las que trabajamos con otras personas o empresas debemos tener especial cuidado de a quién escogemos, ya que nuestra filosofía y valores se relacionarán con los de la empresa colaboradora y debemos asegurarnos que ello influirá positivamente en el primer impacto que supone el descubrimiento de marca.

La interconexión del embudo de marketing

Además, el descubrimiento es una fase que está directamente enlazada con la fase final del embudo: la recomendación. Un usuario que ha cubierto sus necesidades, que ha disfrutado con la experiencia de nuestra marca o un proveedor que trabaja a gusto en nuestro sistema de trabajo tiene la posibilidad de contribuir a que nuevos usuarios entren en el embudo.

Sus opiniones tienen efecto llamada y la influencia positiva de ser un contenido natural y voluntario. Es parte de la información ganada de nuestro buen hacer

Define y trabaja bien qué quieres que perciban de ti en el descubrimiento, esfuérzate en construir la imagen que quieres tener. Recuerda que es muy complicado cambiar una impresión errónea, así que tus esfuerzos deben ir encaminados a consolidar una grata primera impresión y dirigir al usuario a través de las siguientes fases del embudo en una experiencia de marca formidable.